Chevron presentó en las cortes arbitrales una demanda contra Ecuador por violación de los estándares de protección en el Tratado Bilateral de Promoción y Protección de Inversiones. Allí, la empresa acusó al Estado de una falta de independencia del sistema judicial.

La petrolera debió agotar los recursos jurídicos del país a través de la jurisdicción interna, pero no lo hizo y el Tribunal dio cabida a su demanda infundada. La controversia se dio en 2009, cuando se planteó la demanda y son hechos que podrían ser distintos cuando se dicte la resolución de la Corte Constitucional, frente a la acción extraordinaria de protección planteada por Chevron.

En noviembre de 2013, la Sala de la Corte Nacional de Justicia dictó su decisión. Allí, el Tribunal tuvo la oportunidad de corregir su error, pero continuó. En enero de 2014, se reconfiguró el procedimiento para reiniciarlo arbitralmente en lugar de anularlo. De esta forma, se volvió a las etapas de discusión ya agotadas. Se desconoce cómo el Tribunal podrá sustentar el resultado de un proceso en el que los árbitros han favorecido a una de las partes.