La defensa del Estado, luego de tres años de insistencia, consiguió traer al Tribunal Arbitral a una diligencia in situ en junio de 2015. Los abogados de Chevron hablaban de un territorio peligroso, pero el Tribunal pudo permanecer varios días en la Amazonía ecuatoriana, sin el más mínimo incidente de seguridad.

Los pozos visitados por el Tribunal fueron Shushufindi 34, Aguarico 06, Shushufindi 55 y Lago Agrio 02, donde se determinó que la contaminación existente solo puede imputarse a TexPet y que hasta hoy el petróleo sigue filtrándose y afectando aguas subterráneas. Además, comprobaron que los residentes continúan expuestos al petróleo. Sin una remediación adecuada, continuarán enfrentándose a graves riesgos de salud.

Era necesario que el Tribunal Arbitral tome conciencia de que cualquier decisión en contra del Estado que pueda emitirse en el proceso, tendrá como principales afectados a quienes continúan viviendo en la región, puesto que nunca conseguirán que Chevron remedie los daños ocasionados.